Nuestra Fe
Creemos y confesamos que Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida, y que nadie viene al Padre sino por Él. En Él se nos revela el amor de Dios, la gracia que salva y el llamado a una vida nueva vivida en fe, esperanza y amor. Esta confesión es el centro de nuestra vida personal y comunitaria, y orienta la misión y el testimonio de la Iglesia.

En fidelidad a esta fe, la Iglesia Anglicana en Argentina reconoce siete elementos como característicos del Camino Anglicano y esenciales para la vida y la membresía de la Iglesia. Estos elementos expresan una manera particular de vivir el Evangelio, enraizada en las Sagradas Escrituras, la tradición histórica de la Iglesia y una fe vivida en comunidad, con apertura, responsabilidad y compromiso cristiano.

Creemos en Dios, Padre todopoderoso, creador de todo lo que existe, visible e invisible, origen de la vida y del amor.

Creemos en la Biblia palabra inspirada por Dios, que contienen todas las cosas necesarias para la salvación, y que son la autoridad final y el estándar inmutable para la fe y la vida cristiana.

Creemos en Jesucristo, Hijo de Dios, verdadero Dios y verdadero hombre, que por amor bajó del cielo, se encarnó por obra del Espíritu Santo, murió en la cruz, resucitó al tercer día y vive para siempre. En Él recibimos salvación, perdón y vida nueva, y somos llamados a seguirlo en fe y obediencia.

Creemos en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que nos guía, nos consuela y nos fortalece, y que continúa obrando en la Iglesia y en el mundo.

Creemos en la Iglesia llamada a anunciar el Evangelio y a vivir en comunión. Reconocemos el Bautismo como signo de la gracia de Dios y la Cena del Señor como memorial vivo de Cristo, y esperamos la resurrección y la vida eterna. Amén.

Reverendo Marcelo Centurión

Reverendo David George

La vida pastoral de la Iglesia es acompañada por dos pastores, quienes, junto al equipo ministerial, comparten la tarea de guiar, cuidar y servir a la comunidad en sus diversas expresiones. En un espíritu de corresponsabilidad y servicio, acompañan los distintos ministerios, fortaleciendo la vida litúrgica, pastoral y comunitaria, en fidelidad a la tradición anglicana y al llamado al trabajo conjunto.