Patrimonio Histórico Cultural
El 29 de diciembre de 2000 fue declarada monumento histórico nacional. El decreto del Poder Ejecutivo Nacional dice: «…por su trascendencia histórica y religiosa, la Catedral Anglicana de San Juan Bautista constituye un testimonio temprano y valioso tanto de la arquitectura neoclásica, como de la apertura del país a diferentes pueblos y confesiones religiosas»
La llegada a Buenos Aires en 1818 del misionero y educador bautista escocés Diego Thompson fue el primer antecedente importante frente a la hegemonía católica. Thompson fundó numerosas escuelas públicas; el Cabildo de Buenos Aires lo nombró Director General de Escuelas en reconocimiento a esa labor. Este joven maestro promovía el sistema lancasteriano, basado en la formación de los alumnos más avanzados para enseñar a leer y escribir al resto. El uso de la Biblia como libro de texto generó resistencia en el clero, que en aquel tiempo se atribuía el monopolio de su lectura.
Llena de simbolismos principales, entre ellos se encuentra el águila que en contexto cristiano en iglesias históricas representa a Juan el Evangelista.
En su Evangelio tiene una mirada “elevada” y profundamente espiritual sobre Cristo, especialmente en el prólogo:
“En el principio era el Verbo…”
La idea es que el águila vuela alto y contempla el cielo, así como el Evangelio de Juan profundiza en la divinidad de Jesús.
Puede leerse el nombre William Herman Kruse, lo que sugiere que se trata de una pieza dedicada a su memoria. El diseño rústico de la cruz, con apariencia de troncos sin desbastar, remite al simbolismo cristiano del sacrificio y la sencillez, mientras que su ubicación dentro del templo refleja la práctica anglicana de preservar la memoria de miembros destacados de la comunidad. Este tipo de elementos constituye parte del patrimonio histórico y espiritual de la Catedral, recordando la vida y el testimonio de personas que contribuyeron al desarrollo de la congregación y de la comunidad anglicana en Buenos Aires.
Primer Templo Protestante en América Latina. En 1825 el reverendo John Armstrong se hizo cargo de la capellanía de la comunidad británica anglicana en Buenos Aires e instaló una capilla en la Sociedad Filarmónica. Por decreto del 8 de febrero de 1830, el gobernador Juan Manuel de Rosas cedió un terreno para la construcción del templo definitivo. En abril de ese año, el encargado de negocios y cónsul general británico colocó la piedra fundamental de la iglesia. El proyecto fue encargado al arquitecto Richard Adams.
Foto: Luis Picarelli.
Declaratoria: Decreto N° 1.296/2000
Categoría: Monumento Histórico Artístico Nacional
El eje de la puesta en valor de la fachada, concluida en junio 2014, fue la restauración de los elementos originales. Se proyectó además la iluminación arquitectónica de la misma, que resalta los elementos característicos del edificio, con el fin de enfatizar la obra en su totalidad y brindarle un perfil renovado al espacio público.
En uno de los espacios se conserva un memorial de la Royal British Legion, organización fundada en 1921 para acompañar a veteranos de guerra y a las familias de los caídos. La pieza exhibe el lema “Service Not Self” (“Servicio antes que uno mismo”) y una de las frases más emblemáticas de la tradición conmemorativa británica: “At the going down of the sun and in the morning, we will remember them” (“Al caer el sol y al amanecer, los recordaremos”), extraída del poema For the Fallen de Laurence Binyon, escrito durante la Primera Guerra Mundial. Este memorial testimonia los profundos vínculos históricos entre la comunidad anglicana británica y la Argentina, recordando a quienes sirvieron y dieron su vida en tiempos de conflicto, y manteniendo viva una tradición de memoria, gratitud y servicio que forma parte del patrimonio espiritual e histórico de la Catedral.
La Catedral es un patrimonio histórico declarado por la Ciudad de Buenos Aires, testimonio vivo de la historia, la fe y la vida cultural de la ciudad. Su arquitectura, su arte y su presencia en el entramado urbano la convierten en un espacio de valor singular, donde pasado y presente dialogan, invitando a contemplar, habitar y cuidar una herencia que trasciende generaciones.
Adams, Richard (1792-1835) Arquitecto y pintor escocés formado en la escuela del neoclasicismo británico de comienzos del siglo XIX. Llegó a la Argentina junto con su familia y un grupo de 250 escoceses para fundar un pueblo en la provincia de Buenos Aires, dentro de un plan de colonización. Adams fue una figura clave en la evolución de los lenguajes arquitectónicos de Buenos Aires ya que introdujo la arquitectura neogriega en un país donde prevalecía la tendencia neorromana por las sucesivas influencias académicas española y francesa.
Entre sus tesoros se destaca el órgano histórico de más de 130 años, una pieza única que sigue dando voz al templo. Su sonido, profundo y solemne, acompaña celebraciones, conciertos y momentos de oración, conectando a quienes lo escuchan con una tradición musical y espiritual que forma parte del patrimonio cultural y religioso de Buenos Aires.
